Es difícil aceptar que has perdido, después de intentar demasiadas cosas.
Esa sensación de que todo fue inútil y de que nada funcionó, es horrible. Dan ganas de volver al pasado e intentar encontrar lo que uno hizo mal.
Por más que uno piense y piense, van a aparecer muchos pensamientos y de todos esos no sabemos cual es exactamente, nada más se puede reconocer que el juego terminó.
